NO A LOS HIPERPADRES (3)

Relajar las expectativas

   Para cualquier familia, la crianza de los hijos requiere un gran esfuerzo, sobre todo económico. Así que aspirar a criar hijos perfectos agrega una presión adicional, y la competencia entre padres puede volverse feroz. Alcanzar la perfección es caro, por definición, y los padres se convierten en administradores de sus hijos. Suele ir enlazada a la hiperocupación, En base a unos neuromitos, como el que dice que si no lo hace de 0 a 3 este niño no va a llegar a ningún sitio, nunca será violinista o futbolista, los estamos poniendo a hacer actividades extraescolares muy precozmente y demasiadas. Les estamos quitando  un patrimonio exclusivo de ellos: el tiempo para jugar.

   Soltémoslos un poco y que comiencen a adquirir responsabilidades. Empecemos porque lleven su propia mochila. Es un pequeño modo en educar en una habilidad como es la responsabilidad y la autonomía.

   Los niños son capaces de hacerse su cama, organizarse su agenda. Otro recurso inteligente en este sentido es evitar preguntarles todo a ellos. Hay cuestiones que no están en condiciones de decidir como a qué hora deben irse a dormir o cuándo tomar un medicamento. No se van a traumar porque reciban un “no”. Tenemos que confiar en ellos. Ellos necesitan que lo hagamos.